El gran temor de la derecha mediática por la aparición de una representación popular

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Es indudable que la aparición de la coalición de izquierda y fuerzas progresistas el jueves 09 último, ha provocado una insólita reacción por parte de los medios de comunicación, quienes desde el principio, no se han limitado a informar el hecho político de que los sectores populares notifican que se presentarán con sus propuestas de cambio en las próximas elecciones, y enfrentarán a la derecha súper dividida,  sino que, una vez más, estos medios, editorializan su desencanto y adjetivan sin ton ni son.

El Comercio en la editorial del sábado 11, “Rancio abolengo”  no destaca la asistencia de más de 600 personas en un amplio auditorio y más de 70 dirigentes políticos, sociales y de procedencia regional y municipal en el estrado principal, sino que restringe su enfoque en algunos dirigentes y “exige” una autocrítica por haber votado por Humala en las últimas elecciones. Tampoco da cuenta del Llamamiento leído por los jóvenes representantes quienes lograron la derogatoria de la ley de la semiesclavitud laboral juvenil, sino que enceguecidos por la angurria de mayor poder y máxima renta, intentan defender el modelo neoliberal y nos dicen que no hay ninguna otra salida que el piloto automático de la desigualdad extrema.

Con ese mismo criterio hubiéramos querido leer sus críticas al poder dinástico de los Fujimori; o la crítica al rancio individualismo de Alan García; o también a la doble nacionalidad del lobista  peruano-norteamericano PPK; pero no, a ellos no los tocan ni con el pétalo de una rosa, a ellos no les exigen renovación y ninguna autocrítica de 25 años de un modelo exhausto, sino que intentan acuñar la falsa moneda de que las fuerzas progresistas ya han estado en el Gobierno y por lo tanto deben pasar al retiro.

Con esa línea editorial, los corifeos de todos los medios de la gran concentración salen en sus distintas variantes ya conocidas: Correo, en su función de cancerbero; Peru21 desinforma elegantemente; el Trome minimiza el hecho político. Como no les es posible invisibilizar al nuevo sujeto político, ahora pasan a la caricatura y la diatriba.

Sin embargo, es justo remarcarlo, que en esta labor se juntan ya no solo los medios del Grupo El Comercio sino también de los otros grupos empresariales de prensa, radio y televisión. Por lo que uno de los más importantes problemas que tiene que afrontar el nuevo Gabinete Cateriano es la de garantizar un auténtica democracia y pluralismo en el escenario electoral que ya está a la vuelta de la esquina. Lo mínimo es una franja electoral gratuita en todos los medios de comunicación públicos y privados para todas las listas.