De la derogatoria del Régimen Juvenil a una nueva Ley General del Trabajo

  • Sharebar

La cuarta movilización por la derogatoria de la ley de trabajo juvenil se inició desde la Plaza Dos de Mayo poco más allá de las cinco de la tarde. En todo el Perú se inició a distintas horas: Cusco, Quillabamba, Trujillo, Huancayo, Iquitos, Chiclayo, Huaraz, Arequipa y en las principales ciudades del Perú. A diferencia de las tres Marchas –las del 18, 22, 29 de diciembre- la iniciativa juvenil logró convocar y unificar las banderas de derogatoria de la ley por el trabajo juvenil  con los derechos laborales del conjunto de la clase trabajadora representado por la CGTP: por una nueva Ley General del Trabajo que integre los derechos de la juventud.  Allí estaban la juventud afectada, los universitarios, el movimiento juvenil barrial, los movimientos culturales juveniles. Marchaban de codo a codo con las federaciones y sindicatos en una experiencia que la historia de la lucha social no se veía probablemente desde los años contra la dictadura militar.

El recorrido rumbo al Congreso de la República se concertó por parte de todas las dirigencias juveniles y con gran fuerza expresiva sentenciaron el repudio a la discriminación y exclusión juvenil de los derechos conquistados en la historia sindical de los trabajadores peruanos. También estaban presentes los congresistas  de las Bancadas Acción Popular Frente Amplio y también Democracia y Dignidad, que votaron en contra de la ley y  promueven la derogatoria de la norma.

Los 15 mil jóvenes y trabajadores marcharon decididos y firmes para entregar un memorial  al Congreso de la República. Un día antes la Mesa Directiva había recibido a una delegación de jóvenes oficialistas que apoyan la ley, en una actividad en la misma Plaza Bolívar del Congreso, con sándwich y música para todos. En un abierto acto discriminatorio: recibo a los que me apoyan y reprimo a los opositores.

Precisamente a las tres de la tarde Urresti con el oficialismo dispuso el Estado de Sitio del Centro de Lima; no solamente estaba totalmente cercado con barreras de metal color verde todo el centro, desde la Av. Tacna, el Jr. De la Unión y todo el perímetro tanto de Palacio de Gobierno como de la Plaza del Congreso. A esa hora se obligó el cierre de las actividades laborales de todas las instituciones del Estado: Congreso, Poder Judicial, Ministerio Público. Era el terreno limpio para los operativos policiales, de por lo menos 5 mil policías, quienes se habían posicionado en puntos claves por manzanas. Este Estado de Sitio es un abuso del poder y un flagrante acto ilegal, de ninguna manera el ministro puede arrogarse facultades de suspensión de derechos constitucionales de libre tránsito, opinión de manifestantes y libre circulación a sus hogares y centros de trabajo.

La vigorosa marcha llegó al cruce de la Av. La Colmena y la Av. Abancay, aproximadamente cerca dela s 7.30 pm.,  allí la policía instaló un cerco humano y de fierro para impedir el paso de los manifestantes. Se constituyó una Comisión para entregar el memorial al Congreso, así ingresaron los dirigentes estudiantiles con los congresistas. Y es en ese momento que la Comisión se dirige por la Av. Abancay hacia la Plaza del Congreso que llegan y se colocan delante de los jóvenes que estaban delante de toda la marcha, un grupo avezado de la CTP, con banderolas de palo largo que decían claramente CTP (Central de Trabajadores del Perú), grupo aprista, que se ensañó contra los policías, en clara voluntad de empañar toda la movilización. Allí se dio la junta del hambre y la necesidad: el hambre de figuración electoral de Urresti y la necesidad de provocar para hacer abortar un movimiento social vigoroso en ascenso. Lo que ocurrió después fue la respuesta brutal de la policía, preparada desde el comienzo con máscaras antigas y un esquema táctico de apabullamiento total.

En horas de la noche, los medios de la concentración hicieron su parte: la marcha fue violenta y la culpa es de los jóvenes. En lo absoluto enfocaron todo el trayecto de la marcha ordenada y aplaudida por la ciudadanía de alrededor. Tampoco los movimientos semejantes en todo el país.

Los quince detenidos de la noche fueron maltratados y vejados en su dignidad: fueron enmarrocados como viles delincuentes; lo que no hacen con los delincuentes de cuello y corbata lo hicieron con la juventud luchadora. Todo era parte del guion de Urresti y el oficialismo para sus fines subalternos. Por la nueva movilización de la juventud del viernes 16 se conquistó la libertad de todos.

El Congreso ha convocado para el miércoles 28 de enero a la Comisión Permanente, los jóvenes anuncian nuevas jornadas movilizatorias para ese momento. Su unidad, su fuerza y la Historia están con ellos.

Lima, 16 de enero del 2015.