Recuperación de soberanía debe ser fin de renegociación gasífera [Entrevista en Diario UNO]

  • Sharebar

El parlamentario Manuel Dammert, especializado en el tema, analiza aquí la renegociación del contrato del gas de exportación, anunciada esta semana por el presidente Ollanta Humala, y critica los términos planteados por Perupetro.

—¿Por qué es necesario renegociar el contrato de gas?
—Es urgente y decisivo para el desarrollo del Perú; el actual contrato de exportación de gas a México con sus condiciones lesivas, constituye una traba al desarrollo nacional. No solo nos hacer perder una de las principales rentas estratégicas para financiar el desarrollo, también impone un monopolio privado interno que impide el uso de gas para el desarrollo industrial y petroquímico. Bloquea la masificación domiciliaria: en Colombia en 5 años conectaron 7 millones de domicilios, en el Perú, con más gas, en 12 años han conectado a 300 mil domicilios en Lima e Ica.

—¿Qué otros efectos negativos tiene el contrato actual?
—Detiene el impulso de industrias petroquímicas (de fertilizantes, plásticos y otros) que son decisivas para elevar la capacidad productiva de la nación y en forma descentralizada. El contrato suscrito para la exportación a México tiene ilegalidades y granjerías, que el Estado actual debe superar, a fin que nuestro recurso de gas aporte su inmenso potencial al desarrollo de la nación, a las regiones a las cuales está vinculada y al conjunto de la ciudadanía.

—¿Qué tratativas han existido entre el Gobierno del Perú y el consorcio exportador? 
—Desde el comienzo la historia de Camisea ha estado marcada por acciones ilegales que han arrebatado al Perú y sus regiones recursos decisivos. Al inicio, PPK hizo ilegal lobby para entregar el Lote 56 y parte del 88 a un esquema de exportación a México conducido por la empresa Hunt, de la que era asesor financiero. Luego Toledo con PPK anuló los impuestos a la exportación y redujo las regalías al Estado, en una estafa colosal, pues impidió que se calcularan como porcentaje del precio internacional de venta para imponer un porcentaje de otra cifra arbitraria, que es casi la séptima parte. Hemos perdido más de 3,600 millones de dólares. Luego, Alan García bloquea los reclamos descentralistas e industrialistas para darle todo el control de la molécula y su venta a Repsol y el Consorcio Camisea. Y el gobierno actual facilita que Shell, que ha reemplazado en todo a Repsol, se imponga sobre el Perú como si fuera su hacienda, para obtener mayores ventajas en el nuevo contexto mundial.

—¿Y qué ha hecho este gobierno?
—Al inicio del gobierno de Humala las gestiones de Herrera Descalzi y Aurelio Ochoa plantearon políticas patrióticas para recuperar la soberanía energética sobre el gas. Se denunció los 10 embarques de reexportación del 2014 redirigidos hacia el Asia y se ganó el laudo en el Ciadi a nuestro favor. Pero luego el gobierno retiró a este equipo y entregó la política energética a funcionarios como Merino, Ortigas y la actual ministra Ortiz. Han estado orientados sistemáticamente a favorecer la estrategia de la Shell, para vender a su antojo y apetito nuestro gas saqueando al Perú. Los nuevos embarques truchos redireccionados por Shell el 2013 son su evidencia, en un caso todavía impune.

—¿Quién hará la negociación?
—El gobierno anuncia ahora que la renegociación la harán Shell y el Estado mexicano. Dejan de lado la facultad, obligaciones y responsabilidades del Perú como Estado Soberano. Este pisoteo de la soberanía le permitirá a Shell la mayor estafa al Estado peruano, apropiándose en los próximos 15 años de 20 mil millones de dólares que son patrimonio del Perú, y bloquearán nuestra industrialización petroquímica y la masificación del gas natural domiciliario.

—¿Qué cambios existen en el mercado mundial del gas y qué irregularidades se han producido?
—Existen cambios en el mercado mundial. Se han diferenciado los mercados de petróleo y gas. En el mercado de gas se pasa de contratos a plazo a contratos en mercados spot altamente especulativos y concentrados. El gas se afianza como una materia prima decisiva para la generación de energía eléctrica, así como para la diversificación productiva en especial la petroquímica. Las granjerías en contratos, regalías, y otros, han sido denunciados pero sin resultados efectivos.

—¿Cuál es el problema con la negociación anunciada?
—¡Ahora, con la Shell, se busca imponer una negociación entre privados para la exportación de gas y que ellos renegocien con el Estado mexicano! Pisoteo total de la soberanía nacional sobre sus recursos. Es urgente un Acuerdo Patriótico de Soberanía sobre el Gas, para adoptar las políticas públicas de soberanía a fin de recuperar nuestro recurso, su renta estratégica, su uso industrial y su necesaria masificación domiciliaria.

—¿Qué opina de la propuesta del gobierno para que Shell y México renegocien el contrato de gas?
—Esta propuesta ha sido anunciada ayer por Perupetro, que continúa las negociaciones lobistas hechas por Merino, Ortigas y Ortiz en México los últimos años. Este viernes estoy presentando un informe parlamentario al respecto. Soy coordinador del Grupo de Trabajo sobre exportación de gas de Camisea, formado en la Comisión de Energía y Minas del Congreso.En el informe presento la documentación que sustenta la urgencia de políticas públicas para una renegociación soberana del contrato de gas y formulo las iniciativas legales para hacerlo efectivo. Este Acuerdo Patriótico de Soberanía sobre el Gas, es decisivo para impedir la más grande estafa al Perú del siglo XXI, el más ignominioso atropello a nuestra soberanía como nación.

Entrevista publicada en Diario UNO el 28 de enero de 2016