Los Jóvenes, la Patria Hermosa, el Trabajo Digno y la república de ciudadanos

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El Perú está en trance de cambios, no solo de la coyuntura inmediata sino del periodo histórico. La nueva generación del Bicentenario, que se ha bautizado en la lucha contra la ley de semiesclavitud  juvenil,  forma parte de este proceso histórico. 

Desde el fin del régimen de la oligarquía hacendaria y de la Dictadura Fujimorista, el Perú vive la pugna entre dos repúblicas, entre dos sentidos de organizar la práctica del ejercicio nacional de los derechos de ciudadanos. Una poderosa plutocracia apátrida, pretende imponer una república  lobista, intermediaria, apátrida, con una población despolitizada y sus derechos recortados.  Quieren imponer una nación fragmentada, capturada por la corrupción, sometida a la geopolítica del declinante poder unipolar de USA, en un mundo en tránsito claro a la multipolaridad. Este afán, va contra la mayoría nacional, que ha ampliado sus derechos de ciudadanía y pugna por darle poder ciudadano y perspectivas integrales al Perú como nación,  integrada a la Patria Grande Latinoamericana.

La ciudadanía en el siglo XX y en inicios del XXI, ha ganado derechos, sociales, políticos, culturales, ambientales,  de género. Avanza con  las exigencias de una patria con soberanía, democracia  y dignidad. La lucha contra el proyecto de semiesclavitud juvenil, en estas condiciones, ha convocado voluntades múltiples y generaciones distintas. Ha cambiado la agenda nacional, y puesto en primer orden la exigencia de trabajo digno para todos, en una patria soberana. Este movimiento social, va más allá del fracaso del gobierno de Humala. La derecha plutocrática pretende encerrarla para anular sus potencialidades, para lo cual busca fabricar escenarios anti-políticos, o despolitizar los reclamos ciudadanos. O agotarla en un encapsulamiento etáreo  para dividir a las fuerzas ciudadanas de la patria, mientras alista asustada la tríada del lobismo apátrida para la restauración neoliberal en las elecciones presidenciales, con cualquiera de sus candidaturas de la triada  Keiko-Alan-PPK.

Los jóvenes siguen movilizados, y han planteado la exigencia de una ley general para trabajo digno, al tiempo que amplían y se movilizan con las exigencias de otros derechos de ciudadanía  por la patria hermosa. Esta es la perspectiva de la Republica de ciudadanos,  que debe movilizarse para afirmar un gran bloque nacional popular, en un acuerdo inter-generacional.