La Crisis del Gabinete y los dos Bloques Nacionales

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La votación  del Congreso el 26 de agosto, respecto al Gabinete Jara, es significativa respecto de la nueva situación política. El voto de confianza parlamentario por 55 votos a favor, tuvo 54 en contra y 9 abstenciones. El Gabinete se ratificó con el voto de dos congresistas ministros  y la dirimencia de la presidenta el Congreso tras el empate.

Se ha expresado, con limitaciones, la creciente nueva correlación política en ciernes en el país. El Gobierno de Humala ha perdido mayoría parlamentaria y respaldo ciudadano. El nuevo Gabinete Jara, presentó el programa de Gobierno más conservador neoliberal de todos los seis Gabinetes del Gobierno. Es el Gabinete  prendido de la brocha.

El Presidente del Gobierno, está en caída libre ante la población,  no tiene la confianza directa  de nuestra rancia oligarquía, en un singular sometimiento de gobierno encapsulado.  Se ha instalado la precariedad institucional en el sistema político.  Pero es una crisis más amplia que solo del Gabinete.  Las votaciones en el congreso expresan muy pálidamente lo que está ocurriendo en el  conjunto del país. Desde la plutocracia se pretende instalar una reacción neoconservadora, que marque otro rumbo estructural a la nación. Desde las fuerzas populares, de poder de ciudadanía, crece la vigencia y urgencia de actualizar la Gran Transformación y sus reformas progresistas y nacionalistas. 

Esta crisis social y política institucional, se expresara en grandes agrupamientos políticos, lo que  marcará el proceso electoral municipal y regional, pero sobre todo el próximo proceso electoral general del 2016. Se puede apreciar básicamente dos bloques en ciernes. Un bloque lo disputan  entre el directo copamiento plutocrático desde la Confiep y Castilla-MEF,   y el apro-fujimorismo-castañedista. Su gran debilidad es la ausencia de un bloque electoral  continuista a sus propósitos directos, con PPK, el PPC y algunas fuerzas similares.  En este bloque están en una estrategia diferente el  fujimorismo, el Apra y Castañeda. Este sector busca la impunidad ante todos los actos de corrupción que se les ha denunciado, y para ello incentiva la precariedad institucional  del Congreso  y del sistema político. Ambos pretenden cerrar el sistema político actual, para dividirse el poder y ajustar cuentas entre ellos.

El otro bloque está en ciernes. Es el de un nuevo bloque nacional popular progresista, que actualice las banderas de soberanía, progreso y cambio social por las cuales el pueblo ha votado en los años 2001, 2006 y con las que el 2011 se eligió al actual Gobierno el que las ha abandonado definitivamente. Este bloque está en la movilización social y en las propuestas programáticas de reforma política democrática,  descentralización, desarrollo nacional industrialista, y de vida buena con empleo digno.  Se expresan en diversas movimientos sociales y como parciales reformas progresistas, pero no tienen una programa nacional ni articulan sus estrategias y actividades. Su desafío es lograr cohesionarse  como una fuerza nacional y ser alternativa democrática popular de  Gobierno, actualizando los desafíos  de la Transformación Nacional.