Humala, el TPP y la Patria en peligro

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Por Manuel Dammert Ego Aguirre

Humala termina su gobierno “nacionalista”, leyendo en telepronter su abdicación como peón de una cruel opereta contra el Perú. Tras años de negociación secreta en el capitalismo global en crisis, USA ha impuesto en varios países del Pacífico, un Tratado para someternos. El declive es del imperio unipolar, mientras el ascenso  es de multipolaridad mundial de civilizaciones.  Las grandes corporaciones del capitalismo financiero desbocado, y su imperio USA en crisis,  quieren imponer su control global. El futuro del Perú  y el mundo es distinto a ser un mercado sin patria. Nuestro futuro en la multipolaridad es integracionista y de soberanía. Para labrar nuestro futuro  como Patria Hermosa y República de Ciudadanos, hay  que derrotar el TPP y la coalición neoliberal que lo pretende imponer.    

Con el TPP,  buscan  someter a diversas naciones, primero del Pacífico, y luego del Atlántico,  como territorios sin patrias, sujetas al mercado  imperial USA en declive. Con la estrategia del TPP, complementaria a la que desarrolla en Medio Oriente, con su promovido Estado Islámico, para controlar  el petróleo,  pretende USA enfrentar el ascenso de China como economía mundial, y quiere  someter  los grandes bloques continentales, especialmente América Latina,  que emergen con fuerza propia en el mundo multipolar.

El Acuerdo Transpacífico lo presentan como un acuerdo de apertura de comercio.  Realmente, es una ofensiva imperial para recuperar las tasas de ganancias de sus capitales especulativos  empobreciendo al resto del planeta.  El TPP está diseñado en función  de los intereses geopolíticos de USA y de la dominación corporativa de los actuales grandes conglomerados del capitalismo financiero desbocado.  Buscan hacerlo  con el control de los sistemas de telecomunicaciones,  con la apropiación de los recursos e innovaciones farmacéuticas, con el saqueo del medio ambiente y los recursos naturales, con el arrasamiento  de los derechos laborales, de salud, ambientales. Liquidan la industria y la agricultura nacional. Afectan la libertad de Internet, los derechos de autor y la protección de patentes así como la libertad de expresión de los ciudadanos.

Pretenden controlar las telecomunicaciones y coaccionar los derechos de opinión e información. Han diseñado   imponer un sistema de “arbitraje de diferencias inversor-Estado”,  que no es otra cosa que trasladar la soberanía de los Estados nacionales a los conglomerados de USA, cuyas empresas y abogados impondrán sus intereses.

El TPP fue diseñado para favorecer a las grandes corporaciones transnacionales, permitiendo a las mismas demandar a los gobiernos y solicitar millonarias indemnizaciones a cuenta de los contribuyentes. Los consumidores, los ciudadanos, nuestros Estados, estaremos  sometidos a paneles de arbitrajes secretos, que eviten los tribunales nacionales, y destruyan la institucionalidad básica del Estado democrático.  También, con el TPP se elevará el precio de los medicamentos para millones de personas, al extender innecesariamente monopolios y retrasar aún más la competencia de genéricos para bajar los precios.