Geografía Electoral y el Perú Bicentenario

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Por Manuel Dammert Ego Aguirre

En estas elecciones se cierra un ciclo abierto desde 1992 con la dictadura de Alberto Fujimori, que instala en Perú el neoliberalismo. Su herencia la sufriremos con la crisis estructural de la nación, que viviremos en los años del Bicentenario 2016-2021, si es que se mantiene y refuerza el saqueo apátrida. Pero también existe la posibilidad y urgencia de abrir las grandes alamedas del Perú Nuevo.

Estos son los desafíos con los cuales abrir el ciclo del Perú Nuevo, como se manifiesta en la lucha popular, en la protesta de más del 30% del electorado. Es lo que expresa el Frente Amplio, con su candidata presidencial Verónika Mendoza y su propuesta del Perú Nuevo. Participo como candidato al Congreso por Lima, en cuya elección abierta del 10 enero he participado y he sido seleccionado, con respaldo ciudadano que agradezco.

Desde 1992 se implanta el neoliberalismo. Su fase autocrática (1992-2000), viene luego la fase democrático conservadora (2000-2016) con tres sucesivos gobiernos de diferentes partidos elegidos institucionalmente (Toledo 2001-2006; Apra con García, 2006-2011, y Humala 2011-2016), que siguen la misma política neoliberal, pese a que el mandato popular en las urnas, especialmente a Humala, reclamaba cambios, que traicionaron.

El poder plutocrático busca, ahora, la completa restauración autoritaria para reducir el Perú a un territorio sin patria, sin derechos, saqueado y corrompido.

La política expresa la estructura del poder, copada por los grandes bancos que administran el poder del Estado. La organización de la economía está basada en exportar materias primas (sobre todo mineras y gas) y dar curso a tres economías mezcladas: financiera, delictiva y del narcotráfico, manejadas desde la plutocracia financiera. La economía nacional extractivista, no eleva la productividad y la vida, sino regala las rentas estratégicas minera, petrolera, gasífera y de biodiversidad.

Obtiene sus ganancias de la vida social, del trabajo que precariza y de la naturaleza que depreda. La abrumadora mayoría del país vive en la sobrevivencia y la producción informal, con sus derechos recortados y en la inseguridad.

Existe el acuerdo básico de las fuerzas de derecha neoliberal, expresada en la coincidencia programática fundamental, neoliberal y pro USA, entre los cinco candidatos( Keiko, PPK, Alan, Acuña y Toledo) que resaltan las encuestas y que expresan a variantes de grupos sociales y aparatos políticos en torno al poder neoliberal financiero-estatal (acompañados de multitud de siglas vacías que no se representan sino a sí mismos). Su política es desnacionalizar el país y precarizar más la vida y trabajo de una población empobrecida.

Lo nuevo sigue siendo el 30% de ciudadanos que reclama una alternativa de cambios, y también la participación del Frente Amplio, agrupando a fuerzas progresistas, patrióticas y de izquierda.

Es fundamental repensar el Perú Integral: la nación, los territorios, y la República, superando el proyecto lobista de un país reducido a mercado sin nación, para afirmar la patria hermosa con una república de ciudadanos.