Frontera-Pacific: Saqueo al Perú con asalto lobista al Lote 192 de Petroperú

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Por Manuel Dammert Ego Aguirre
 
He presentado en el Congreso la Denuncia Constitucional contra Ministros de PPK por la pretensión de imponer a dedo la ilegal entrega del lote 192 a la empresa Frontera-Pacific, ofreciéndole incluso condiciones de “perpetuidad”. Violan el mandato de la ley 30357 que manda sea Petroperú quien lo asuma y desarrolle convocando socios.Y traban la exigencia de consulta previa a los pueblos amazónicos. 
 
1. El verdadero rostro de Frontera-Pacific es el fondo canadiense  Catalyst Capital Group
 
Catalyst Capital Group es un fondo de inversión canadiense que participa en “rescatar proyectos hundidos en deudas impagables”. Está sujeto a las leyes de Toronto, Canadá, y protegido por ellas, lo que le da impunidad para su actuaciones  lobistas, especulativas y saqueadoras. Fue fundado en el 2002.  Esta empresa, es la nueva dueña de Pacific Rubiales, las que tras varias crisis, por su carácter especulador, rentista y de actuar como “Estado dentro del Estado”,  ha cambiado con  varios nombres, pero con los mismos dirigentes y las mismas prácticas de saqueo. 
 
Su último nombre pomposo es Frontera, pero son el mismo grupo lobista especulador, que actúa como fondo buitre,  de saqueo de los países en los que actúa Pacific-Frontera.
 
2. La estafa en la reestructuración de Pacific por Catalyst y la formación de Frontera
 
Tras la última crisis de Pacific, Catalyst invierte  500 millones de dólares para que Pacific siga operando. Pacifíc, a partir de la especulación petrolera, había lanzado en Colombia un ambicioso proceso especulativo estafador de captar fondos para irreal expansión (extracción de minerales, construcción de oleoductos y puertos, etc.) y la venta de bonos a muchas personas, todas las cuales perdieron sus recursos. Ante su crisis, Catalyst reestructura a Pacific en el 2016 y entrega cerca de 500 millones de dólares a una empresa con una deuda de 5,400 millones de dólares y con cerca de 7 mil colombianos con acciones en la compañía. 
 
Catalyst se quedó con el 100% de las nuevas acciones de la empresa, a cambio de proporcionar 500 millones de dólares para esfumar con maniobras especulativas la deuda de la antigua Pacific de 5,400 millones de dólares. Perdieron opción los accionistas internacionales y los cerca de siete mil colombianos con acciones en la compañía. 
 
En noviembre del 2016, la Superintendencia financiera de Colombia, canceló en el registro de acciones de inversiones, las acciones de Pacific. Ya la había sancionado con Inhabilitación.   Inmediatamente después se inscribió la compañía de Catalyst con el nombre de la empresa Frontera. La persona clave de toda esta operación es Peter Wolk, del grupo dirigente que desde sus orígenes ha estado en todos estos cambios, y que fuera inhabilitado en Colombia.
 
Pacific presenta acción operativa en la Bolsa de Toronto el 29 de mayo del 2017. Con esta operación se traslada al fuero de Canadá, disuelve las obligaciones, y enriquece a sus directivos. 
 
El 12 de junio del 2017, Pacific anuncia que su nuevo nombre será Frontera y a partir de esa fecha cotiza en la Bolsa de Valores de Toronto-Canadá, señalando que “Frontera es una empresa pública canadiense con una cartera de activos en más de 25 bloques en actividades de exploración y producción en Colombia y Perú”.  
 
La empresa funciona de acuerdo al mercado de valores de Canadá, sujeta a la Ley de Arreglo de Crédito de empresas de Canadá. El 27 de abril del 2016 y el 22 de junio del 2016 hicieron acciones de financiamiento en esa Bolsa. El 23 de agosto del 2016, el Tribunal de Ontario aprobó dicho plan, en base al cual, la sociedad comercial hizo cambios corporativos, incluyendo la designación de una nueva junta directiva. Siendo el Consejero General, el Sr. Peter Wolk, que representa al grupo que está en toda la trayectoria de sus estafas.
 
3. Trayectoria de malos negocios y la modalidad lobista financiera de sus estafas
 
En el 2014 con Pacific Rubiales registraron pérdidas en sus operaciones cercanas a 1,300 millones de dólares, como lo indican los datos de la propia empresa ante el Estado colombiano. A partir de marzo del 2013 inició su debacle definitiva. La causa de esta crisis es que Pacific se endeudó para continuar su expansión a través de inversiones especulativas en agroindustria y minería, pasando de una deuda de 1,300 millones de dólares a cerca de 5,400 millones de dólares.
 
El valor de las acciones cayó de 4 dólares el 2015 a 0,5 dólares por unidad, en enero del 2016. Este negocio multimillonario se centró en la venta irregular de acciones sin control, elevando el valor de las acciones a 2,500 millones de dólares, favoreciendo a los directivos de la compañía, dándoles “derechos convertibles en acciones” (Warrants), para luego venderlos en la Bolsa, elevando de 2 a 20 dólares cada una y más aún, sin tributar por el dinero ganado por esta forma especulativa. 
 
En el 2015, la expansión de la empresa en campos petroleros en Brasil, Guyana, Perú, Papúa Nueva Guinea, Guatemala y México y los inversionistas en oro, carbón, hierro y la compra de tierras  para el cultivo de palma, se financiaron en gran medida, con esta modalidad de bonos de deuda. Buena parte de este movimiento financiero, utilizó los paraísos fiscales como se denunció en los Panamá Papers, evadiendo impuestos en sus países, a través de sus directivos relacionados con ese paraíso fiscal.